19 de Marzo 2005

Brainstorming

Ahora que el Gobierno del diálogo y la sonrisa negociadora nos ha librado por Secreto Ley del símbolo ecuestre que oprimía el corazón de los madrileños, la ministra de Fomento ordena un "concurso de ideas" para "reemplazar" la estatua "por un símbolo representativo de la concordia entre los españoles". Chupi. Voy a ello.

· Como primera opción, aunque no creo que sea del agrado de la señora ministra, había pensado, así en frío, dejar el monumentillo donde estaba. Por si diera la casualidad de que lo representativo de la concordia entre españoles fuera, precisamente, no "reemplazar" nada, no remover viejas historias, no desenterrar muertos, resucitar dictadores cabrones y reescribir nuestra historia. Tal vez si el concurso de ideas lo hubiera convocado antes de coger el pico, se hubiera encontrado con que la gran mayoría de madrileños ignoraba felizmente al calvito jinete, y nos suena a chufla que casi treinta años después de su muerte, alguien tenga su última estatua madrileña como prioridad de trabajo, y quiera salvar de nuestra influenciable mirada algo que ha estado ahí durante toda la democracia sin producir más discordia que las luces navideñas de Gallardón.

· Propongo, aprovechando el feliz acontecimiento que coincidió casualmente con la retirada de la estatua, y el triunfo actual de la paridad del que nuestra ministra es exponente, la instalación de una estatua alternativa que reequilibre la preocupante injusticia en la que aún vivimos inconscientes. Una justa compensación que permita a los vencidos, si es que conseguimos identificarnos unos a otros de nuevo setenta años después, resarcirse de una amarga derrota que sin duda siembra la discordia en el día a día de los españoles del siglo XXI. Había pensado algo así:

Caurrillo.jpg

· Otra opción sería, ya que estamos en Nuevos Ministerios, derruir toda la Academia Militar y crear el cada vez más imprescindible Ministerio de Reconstrucciones Históricas. Se encargaría de urgentes tareas como la justificación histórica de las históricas exigencias de las nacionalidades históricas, la corrección de los libros de texto de acuerdo con el talante progresista, o la sustitución del 29 de febrero por el 13 de marzo, de forma que esa fecha sólo se pueda revivir cada cuatro años. Un ministerio así cumpliría con las exigencias mayoritarias de la población española, al tiempo que crearía un fantástico número de puestos de empleo público.

· También podríamos poner un puesto de helados, que a todo el mundo gustan.

· O un quiosco de prensa con ejemplares extra de El País, que a todo el mundo gustan.

· Se podría reconstruir un poco el pedestal, dejarlo vacío, y dedicarlo a la Nada más absoluta, como símbolo del paso de ZetaP por La Moncloa.

Y no se me ocurre mucho más. Puestos a retirar símbolos políticamente incorrectos, adivino la inminente reconversión en gravilla de las estatuas de adoración a dioses que adornan Madrid, inconcebible en un estado moderno y laico como es España. Deshonrosa también la presencia, novecientos años después, de un agresivo Cid Campeador, que en Burgos escenifica un lamentable Sí a la guerra, y encima contra los moros. Y así mil estatuas más, cuyos representados, como dice nuestro presi, ya no tienen apoyo social. Mucho trabajo por hacer, Magda, el AVE puede esperar.

Escrito por Paybloy en: 1:07 AM | Comentarios (50)