30 de Junio 2004

Hasta luego

El fin de mi cutrísima conexión a Internet y la indecisión sobre la próxima estafa de acceso de banda ancha que contrataré, me hacen aprovechar para tomarme unas veraniegas y sudorosas vacaciones. Me tomo un descanso para recuperar mínimamente mis maltrechas neuronas, y ojos, que no por hartazgo o rendición ante la tarea que supone el blog. Dos meses escasos me han servido para comprobar que esto me gusta, y que es más que necesario en muchos casos, una voz más, una opinión más de alguien corriente que va contra corriente. Y también he descubierto que, pese a todo, y por increíble que me siga pareciendo, hay gente que ha disfrutado con mis desvaríos y sensateces, y me ha animado a seguir con ello.

Por los que me han apoyado, por los que me han incordiado, y sobre todo porque me da la gana, no tardaré en volver.
Saludos al bloguerío liberal y a mi hermana que me estará viendo :-p Podéis hacer chistes sobre mi retirada el 30 de junio, portaos bien, no rompáis nada y sed libres. Os estaré vigilando...

que te veo...

Escrito por Paybloy en: 12:00 AM | Comentarios (5)

25 de Junio 2004

Felicidad

Ha perdido Inglaterra. Qué más puedo pedir. Ya da igual quien gane :-)

Escrito por Paybloy en: 12:00 AM | Comentarios (5)

23 de Junio 2004

Coolturas II. Mentira

Comenta a menudo mi madre, cuyos parientes hicieron la "mili" en África (podría mentir y citar fuentes más lejanas e igual de subjetivas para ganarme la credibilidad de algunos, por ejemplo: Solía explicar Napoleón...) que les llamaba la atención cómo para los árabes, el engaño y la mentira no tenían las mismas connotaciones negativas que para nosotros. Para ellos el que consigue confundir al prójimo, el que falsea sus intenciones para conseguir su objetivo, es el sujeto admirable, listo, porque que mantiene su intención debajo de falsas apariencias.

Siempre he pensado que en España somos muy parecidos, muy moros. Aquí tampoco se castiga popularmente al que miente, al que engaña. Las repercusiones de una mentira en política, y en general en otros ámbitos de la vida pública, no son ni de lejos parecidas a las de otros países occidentales. El Felipe González del No a la OTAN, la fantástica Ana Rosa Quintana que "escribió" un libro o el archiadmirado ladrón llamado El Dioni, son ejemplos de cómo el engaño, cuando es aplicado de forma provechosa, despierta incluso la admiración popular, cuando en otros lugares acarrearía el desprestigio definitivo.

Volviendo a la morería, un ejemplo de moda últimamente es el de los tontos que argumentan, contra EEUU, que "fueron ellos quienes pusieron-financiaron-entrenaron-apoyaron a Bin Laden-Sadam Husein-Castro, luego se lo han buscado". La afirmación es pobre y más que discutible en muchos aspectos, pero admitámosla. Vale, sí. Y qué. Nos están queriendo decir, desde un punto de vista incomprensible para mí, que la culpa de los crímenes de estos personajes es de quien un día se relacionó con ellos. O sea que fueron amigos, y ahora el traicionado es el culpable, y el que engañó o cambió su comportamiento tiene una actitud de lo más comprensible, cuando no admirable. Como de costumbre, cuando exageramos la situación se descubre la barbaridad: mucha menos gente se atrevería a decir que ante una matanza cometida por un policía cabrón y loco en su propia comisaría, la culpa es del Cuerpo que le dio el arma y la formación.

Esa lógica, culturalmente extendida allí, lo está más de lo que parece aquí en España, si te haces pasar por amigo de Fulano y así consigues su confianza, el día que te aprovechas de ella, consigues algo de él y le mandas al peo, eres un campeón tío, mira la cara bobo que se le ha quedado, jaja. Le has engañado como a un chino. No sé qué tienen que ver los pobres chinos en ésto, pero hasta la expresión denota que el que se deja engañar en España es que ni es español ni es ná. El español de verdad está atento, pendiente de la traición que puede llegar por cualquier lado, y cuando ve que a alguien se la han dado con queso, en vez de apiadarse de la víctima se admira de la astucia del mentiroso.

En fin, tell me lies tell me sweet little lies...

Escrito por Paybloy en: 12:00 AM | Comentarios (46)

22 de Junio 2004

Coolturas I. Rendición

En el mítin de Lo + Plus contaba el otro día Fran Sevilla, el
corresponsal de Radio Nacional, el desarrollo de su secuestro en Iraq.
Flipaba el ex embajador en Kuwait Fernando Schwartz con el relato de
cómo, siendo apuntado por varios fusiles, Fran golpeó la mano del
terrorista que le intentó quitar el reloj. Su explicación fue sencilla:
se podía dar por muerto en cualquier caso, pero si ante un árabe
permitía impasible el robo, lo próximo serían humillaciones varias como
dejarlo sin ropa o agredirlo más gravemente, porque sabía que
según su "cultura", si muestras signos de debilidad estás
perdido
. La idea de no machacar al que se muestra débil y
sumiso no tiene sentido, sólo el valiente merece respeto.

Parece ser que un hombre que no se respeta a sí mismo no puede ser
respetado por otros. Aquí, donde la cultura occidental impone sus
perversas ideas, el respeto al prójimo es algo que se presupone de
entrada, incluso al enemigo hecho prisionero. Aprovecharán algunos este
descuido mío para lanzarme a la cara las famosas torturas de Iraq,
donde el respeto brillaba por su ausencia. Efectivamente, pero
precisamente por lo que digo, han supuesto un escándalo y una
vergüenza, con mayor impacto, en el mundo occidental.

Cuando de pequeño jugaba a los vaqueros, con mis cartucheras y mis
pistolas, cuenta la leyenda que daba el alto, "¡arriba las manos!". En
ese momento aprovechaba yo para endilgarle cuatro tiros al incauto
familiar que me había hecho caso. No sabía yo en aquel entonces, que
habría jugado con vestuario más certero si me hubiera puesto una
servilleta a cuadros en la cabeza. Al grito de "Alá es grande" hubiera
podido acribillar a todo quisqui a la menor muestra de sumisión de mi
enemigo.

Leí no sé dónde que para los árabes había supuesto una humillación
mayor la entrega sumisa y sin resistencia de Sadam Husein, que ya podía
haberse armado y cargarse unos cuantos yanquis antes de que le
cogieran. Tenemos conceptos distintos sobre el enfrentamiento, el
honor, el respeto y la empatía hacia la actitud del enemigo. No digo
que los nuestros sean mejores, de hecho pienso que muchos están
obsoletos, digo que son distintos, y por lo tanto tenemos que
tenerlo siempre presente a la hora de abordar cuestiones
internacionales. No todos comparten nuestras convenciones al respecto.

El occidental medio, en condiciones de inferioridad, piensa que
ateniéndose a las directrices que el enemigo le marca, conseguirá su
respeto, cuando resulta que para ellos, eso significa justamente
sumisión y desprestigio, con lo que se acentúa más aún su sentimiento
de superioridad.

No puedo evitar señalar llamativas analogías con la situación de España
frente al terrorismo islámico. Aunque suene muy duro, el 11 de marzo no
parece haber sido más que un "arriba las manos", un "trae acá ese
reloj". La retirada de las tropas, criticada por los que creemos que
estamos todos metidos en una guerra más palpable de lo reconocido, no
viene a ser más que una muestra de debilidad ante un enemigo que la
interpreta como una invitación a consumar el ataque. España ha
levantado las manos. Fran Sevilla conservó su reloj.

Escrito por Paybloy en: 12:00 AM | Comentarios (13)

21 de Junio 2004

Al Caida poco a poco

Noticias como estas, más allá de lo políticamente correcto, que suele ser políticamente bochornoso, le alegran a uno el día. Parece ser que la organización terrorista islámica e internacional está siendo golpeada también por los propios países árabes. Es pronto para afirmar que los países de la zona han preferido sanear sus barbas en vez de verlas pelar, después del remojo de atención que han supuesto las guerras de Afganistán e Iraq. Pero el caso es que, por A o por B, se están cargando a los secuaces de Bin Laden que por allí pululan.

Lo mejor, aunque nada sorprendente del asunto es que, al ser países musulmanes, con sus sutiles métodos de diálogo, talante, negociación y juicio justo, los que están friendo a los terroristas, los medios y representantes de la progredumbre occidental no dicen ni mu. Todos recordamos lo indignadísimos que se pusieron cuando Israel mató a Sarumán y otros pobres "activistas" de lo que sea. Esta vez, pocas condenas a Argelia, Arabia Saudí o Pakistán veremos, excepto, lo veo venir, las que relacionen esas muertes con las malvadas órdenes de Estados Unidos, que los países árabes se limitan a cumplir bajo presión. Como si eso fuera algo criticable de EEUU. Como si necesitar esa "presión" para combatir al terrorismo fuera algo encomiable.

A mí, que me da más pena Paul Marshall y la gente de Madrid que los cuatro hijos de puta que ordenaron y disfrutaron de sus asesinatos, estas noticias me levantan el ánimo. Incluso me hacen olvidar que España ya no pinta nada en el panorama internacional, ni siquiera en el puñetero fútbol.

Escrito por Paybloy en: 12:00 AM | Comentarios (5)

20 de Junio 2004

Porsiaca

Sabe Solbes, que para eso es el más experto del gabinete zetaperil, que todos somos iguales ante la Ley, y pese a lo repetido por sus compañeros sobre la guerra en Iraq, que más vale prevenir que curar. Así que, previendo que el fraude fiscal que descendió con los gobiernos peperos puede aumentar ahora que los ricachones y sus amigos están en la oposición, ha decidido tomar medidas para prevenir, que hombre precavido vale por dos. Y ha encontrado la solución: no todos somos iguales antes de la Ley.

Clasificarnos según el "riesgo de cometer fraude" es una manera estupenda de, antes de cometer el delito y evidentemente antes de la Ley, darnos a cada uno nuestra señal para mejor reconocimiento, a unos su etiqueta, a otros su pegatina. El contribuyente ya es, por el mero hecho de declarar, sospechoso de hacerlo fraudulentamente. ¿Quién dijo presunción de inocencia? Bah, minucias.

El criterio, que para mí es algo ya secundario en la confección de listas negras y coloradas coloreadas, no ha sido desvelado del todo, pero como de costumbre, los ricos son más presuntos que los pobres. La idea de que con más dinero la probabilidad de defraudar es mayor, supone asociar riqueza con delito, y eso no tiene nada que ver con el hecho de que a más dinero, mayor probabilidad de que el volumen defraudado sume más, y lógicamente las consecuencias económicas serán más graves. Esto me parece similar a la falsificación de dinero, donde el delito es la falsificación de moneda en sí misma, sin importar si es un Euro de madera o mil billetes de 500 hechos a boli, otro asunto será la cantidad estafada en cada caso. Los ricos podrán defraudar más que los pobres, en cantidad evadida, pero no en proporción de delincuentes. El estafador, ladrón, delincuente y sinvergüenza lo es sin relación con su nivel económico, luego es a él a quien hay que perseguir, y ningún sistema de clasificación económica servirá para encontrarlo antes.

Otra cosa, queridos defraudadores en potencia, es si la intención de esa clasificación viene más inspirada por el marcaje, acoso y derribo de determinados contribuyentes, que por la búsqueda de delincuentes reales. Ya conocemos la manida y falsa asociación de ideas empresarios - ricachones con chistera y puro - amigotes del PP; pero no, no seré tan retorcido, dejaré un margen de confianza para, a diferencia de nuestro ministro, no sospechar de nadie por pertenecer a tal partido. Eso sí que sería injusto.

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17 de Junio 2004

Carmen Carmen via tener que emborracharme...

Tenía mucho que decir, pero no tengo nada que añadir a esto

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16 de Junio 2004

Normalité, Egalité, Fraternité

Hecho el análisis político de los resultados electorales ataco de nuevo con un repaso, más superficial, si cabe, de la jornada electoral. Según las teles, los periódicos y los políticos, la jornada de la "fiesta de la Democracia" (que vaya una expresión cursi) se desarrolló con total "normalidad", incluidas las típicas anécdotas jijijaja. Lo que en este país se califica como normal, es demasiadas veces, para mi insignificante opinión, algo curioso, llamativo, intolerable o asqueroso, en definitiva, anormal.

Nos hemos acostumbrado, muchos lo ven ya como algo normal, por habitual, cotidiano. Que en el País Vasco los candidatos de los partidos nacionales voten acosados por simpatizantes de los terroristas, mientras que los simpatizantes de los terroristas candidatos de los partidos nazionalistas votan tranquilamente, es ya de lo más normal. Si esa es la situación de Iturgaiz o Pachi López, cuál será la de un anónimo ciudadano de un pueblo batasuno que pretende coger la papeleta de la gaviota o la rosa en la ikastola elektoral. Por mucho que se repita, por mucho que Borrell se felicitara de la normalidad de la jornada (imagino que M. Oreja también lo hizo, pero a éste no le vi), no deja de ser preocupante que su propio compañero de partido, y con él, millones de electores españoles, fueran coaccionados en la mismísima urna.

También ocurrió, como es normal, que los seguidores de la ilegalizada tapadera política etarra, de nuevo nombre pero igual maldad, camparan a sus anchas exhibiendo las ilegales papeletas de su mafia asesina y lo que es más acojonante: "identificándose" para votar con esa herramienta de discriminazión nazionalista que es el llamado carnet vasco. A punto estuve de reivindicar mi derecho al voto con mi tarjeta del VIPS, pero desistí previendo el normal cachondeo que causaría semejante gilipollez en la madrileña mesa en que voté. Ojalá pudiera darse también el cachondeo en las mesas vascongadas, sin embargo allí es más normal que sea quien rechace el inventado carnet vasco el que sea "marcado" como enemigo de la patria vasca, y por tanto, merecida víctima del terror. El caso es que el clima de normalidad tampoco se enturbió por la identificación ilegal de miles de votantes, que siga la fiesta.

Como ningún problema real existe, para la prensa y los políticos, si no se nombra, la jornada se desarrolló con total normalidad salvo esas pequeñas anécdotas. Total, después de un 13 de marzo como el pasado, casi hasta yo bostezo ante cuatro vascos amenazados o identificaciones falsas. Otra de las cosas al parecer sin importancia, después de veintitantos años de democracia, fue la denuncia de un ciego de algo tan grave como que su voto nunca es secreto, por algo tan sencillo como que aún no se han facilitado papeletas en Braille. Que llevemos decenas de elecciones sin superar problemas así los han convertido en algo "normal", pero nunca los deberíamos admitir como aceptables.

Pasando a algo menos grave, una de esas anécdotas que persiguen los periodistas para matar el tedio electoral fue la de un tonto, con todas las letras, que reivindicó su inventado derecho a votar, correa en ristre, junto al chucho de sus amores. Lo hacía en calidad de representante de no sé qué entidad defensora de los animales, claro, y como ni él ni el perro eran defensores de Euskal Herria, el presidente de la mesa le dijo (a él solo, ninguneando al perro) que nanai. Tenemos una democracia tan normal, tan generalizada, tan interiorizada en las mentes y corazones de nuestros vecinos, que se ha empezado a contagiar un poco a sus mascotas, así que poco falta para que ante la elevada abstención humana, sean perros gatos y cobayas quienes ejerzan su derecho al voto. Lo normal.

En definitiva, que por muy normales que sean, sigue habiendo ciertas cosas en eso de las elecciones que a mí no me cuadran. No descarto que sea yo el anormal, que todo puede ser. En los próximos comicios exigiré mi derecho a una caña y unas tapitas en el colegio de turno, a ver qué pasa.

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15 de Junio 2004

Abstenciones Europeas 2004

Como de costumbre llego tarde a comentar la noticia del momento porque casi todos han dejado ya escrita su opinión sobre los resultados del domingo. Por llegar tarde, casi ni llego a votar, que poco faltó para que me cerraran el colegio. Y una vez hecho, y conocido el reparto del europastel, me uno al habitual comentario tipo "lo que yo sabía". Pues eso, que ni el PSOE arrasa con un premio por su impresionante comienzo de legislatura, ni el PP se derrumba ni se re-vuelca, sino todo lo contrario. Han sido unas elecciones en las que, después de tanto debate y tanto hablar de reválidas, más de la mitad de los electores ha preferido justamente no serlo, pasar de todo. Y los que sí votamos hemos dejado al partido que gobierna en España a sólo dos puntos de la oposición, o viceversa, el PP se ha situado en la oposición más poderosa nunca vista. Y el derrotado en España celebra su apabullante triunfo en el resto de Europa, mientras que los vencedores serán oposición. Ahora nos queda una sensación de desahogo, por fin, se acabaron las elecciones.

Dicen en el PSOE y en muchos medios que son las terceras elecciones que gana ese partido en el último año. Ya se sabe que la interpretación de los resultados siempre es relativa, pero no puedo evitar pasmarme ante el recuento simple de votos que se empeñan en hacer. El sistema electoral tiene mecanismos que tratan de reflejar en escaños representativos los votos de los electores. Se puede discrepar de los métodos que producen representación exagerada de minorías regionalistas, o que aumentan el peso de los grandes partidos eclipsando a los pequeños, nunca llueve a gusto de todos. Pero lo que no tiene sentido es contar papeletas sin más. Sobre todo en unas elecciones autonómicas como las de el año pasado. Decía el dos veces derrotado Simancas que había "más ciudadanos y ciudadanas gobernados y gobernadas por alcaldes y alcaldesas y presidentes y presidentas socialistos y socialistas que por los del PP" (comillas aproximadas). Una interpretación válida sólo siguiendo la lógica de que con más votos, el PSOE había obtenido más gobiernos y ayuntamientos, cuando la realidad fue que hubo muchos más alcaldes y presidentes peperos que sociatas, y éstos gobernaban también a ciudadanos socialistas, no a base de más votos, sino de mayor proporción respecto al PSOE en cada circunscripción. No cuesta mucho imaginar un pueblo grande con alcaldía socialista y siete pueblos pequeños con alcaldes populares; el número de votos es una cuestión más moral que electoral.

En las pasadas elecciones generales nada es discutible pues el PSOE ganó con más escaños, en más provincias, y con más votos que el PP, motivos aparte. Y en estas europeas, pese al regocijo general, se ha vuelto a dar la circunstancia de que el castigado partido de la oposición, obteniendo menos votos y escaños que el gobernante, es el partido más votado por provincias, y el PSOE gana en España básicamente por la tremenda cantera de votos de Al Andalus y al edaños. Así pues, en esto de las elecciones nadie pierde nunca y cada cual interpreta como mejor le conviene, incluso LLamazares, que puede felicitarse de haber conseguido su único objetivo: derrotar al PP. Enhorabuena a todos.

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10 de Junio 2004

Disclaimer

No he desaparecido. No he huido. No estoy cogiendo carrerilla para el articulazo brutal que vuelque las conciencias y derribe tópicos y despierte nuevos ideales en mis incautos lectores. No es que me haya cansado. No es que no agradezca los comentarios. No es que no me siga maravillando de la gente que enlaza o lee este rincón de Internet. No voy a largarme sin avisar. No sé si debería escribir por escribir, aunque fuera menos, aunque sobrara más. No me faltan temas sobre los que hablar. No me faltan ganas.
¡Me falta tiempo!

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3 de Junio 2004

Qué hiciste, abusador...

Anuncian el lanzamiento de la nueva campaña de UNICEF contra la explotación sexual infantil. Todo el mundo, compañías aéreas, hoteles, consejerías de la Administración y fuerzas de seguridad, quiere poner su granito de arena para luchar contra esta repugnante práctica. Lo cual me parece algo muy bueno.

La campaña en cuestión no usa la cancioncilla de mi título pero casi. "No hay excusas, no a la explotación sexual infantil" es el avispado eslógan con el que van a tratar de sensibilizar a los turistas españoles de que "la explotación sexual de menores es delito en todo el mundo". En Telemadrid adelantaban el anuncio televisivo, que pretende recordar a los viajeros que pueden acabar en la cárcel. Que eso no se hace, que está muy feo, vamos. Otro tipo habla de "fomentar el turismo responsable".

Yo no sé si soy el único boquiabierto ante estas declaraciones. Sin ser abogado ni saberme los diez mandamientos ni el significado de algunas señales de tráfico, sí sabía que abusar sexualmente de un menor, pagando, en Cuba, sin pagar o en Parla, es un delito horrendo. Hasta viendo Los 40 principales estaba informado de que hacer lo mismo que supuestamente ha hecho Michael Jackson te busca problemas con la ley y quedas mal con la gente. Sin embargo, para los diseñadores de la campaña, parece ser una información tan útil y necesaria como las que informan de las maldades del tabaco y las drogas.

El objetivo mismo de la campaña, dirigido al potencial turista sexual más que a los que no lo somos, significa presuponer una hipotética buena voluntad equivocada que será corregida gracias a la información de un anuncio. La presunción de inocencia se eleva ya a presunción de ignorancia, es decir, que el delito se comete, más que por mala baba, por falta de información. No es que hagan mal, es que no saben que está mal. Puedo admitir la dificultad que plantea tipificar e identificar delitos más indefinidos, pero abusar sexualmente de un niño de 12 años, pagar como un trofeo por una niña virgen, o someter a casi bebés a depravaciones sexuales no tiene muchos matices, es un crimen deleznable cometido por odiosos degenerados. Las declaraciones sobre la campaña, "no hay excusas", "que es aceptado en el país de destino, que ayuda económicamente a las familias", me asustan más aún pues hacen sospechar que hasta ahora, (si la campaña funciona), esas excusas eran esgrimidas con éxito por los abusadores.

La explotación sexual, la de menores muy especialmente, es un crímen que se debe combatir con todos los medios. Es difícil, hay intereses económicos grandes, indiferencia de muchas administraciones, y un anonimato relativo que complica la persecución de los delincuentes. Acabar con las mafias, buscar salidas alternativas a los niños y condenar firmemente a los abusadores es imprescindible. Lo que no considero de utilidad alguna es tratar de concienciar al hijo de puta que disfruta de ello, de que lo que hace está mal, que es delito y que puede ir a la cárcel. Que está mal, como he dicho, lo sabemos todos, ellos también (de hecho por eso viajan fuera), y la mejor advertencia de que es delito penado con cárcel es la detención y encarcelamiento de los culpables, no un anuncio en la tele. Si a alguien hay que dirigir las campañas es al resto de la sociedad, para que todos luchemos contra esa escoria humana que abusa de los niños de otros países mientras vive una respetable vida normal en nuestro país. "A por ellos, que son pocos y cobardes" me parecería un lema más apropiado.

Dado el unánime apoyo a la campaña y que hacerla nunca vendrá mal, también la secundo, sin dejar de sorprenderme y dudar de su utilidad. Lo que sí tengo claro es que el rollo comprensivo de los bienpensantes hacia los delincuentes está alcanzando niveles preocupantes. Si las cárceles bajo ningún concepto son para castigar o aislar de la sociedad, sino para rehabilitar; los delitos no se cometen por maldad sino por ignorancia; si los menores son más protegidos cuando cometen un delito que cuando son objeto de él; el terrorismo se combate atendiendo a sus supuestas denuncias o reclamaciones, tratando de resolver un problema que no es terrorismo en sí, o buscando responsabilidades en la víctima; entonces es que el antiguo (repaso lo de antiguo, no digo acertado) concepto de buenos y malos ha sido sustituido poco a poco por responsables e irresponsables. En todos sus significados, y en todos los ámbitos, el antiguo bueno es ahora responsable, encargado, de las cosas buenas, pero también es responsable de las cosas malas que hace el malo, que pasó a ser un simple irresponsable, de forma que las culpas recaen ahora sobre el primero. Si hasta en el abuso de menores se pone en duda la responsabilidad del culpable, no tardarán mucho tiempo en aparecer campañas que informen: "Atracar farmacias es delito. Y no mola", o "Violar mujeres está muy feo. Trata de seducirlas". Mientras tanto, la mayoría de nosotros seguiremos comportándonos, sin que nos lo diga ningún cartel.

Por cierto,
www.protegeles.com

Escrito por Paybloy en: 12:00 AM | Comentarios (9)