18 de Enero 2005

No, si yo no soy racista PERO

La frase no es mía, es la habitual cuando ocurren estas cosas. En Cortegana (Huelva) los vecinos se manifestaban para protestar por la inseguridad en el pueblo y exigir justicia tras el asesinato de un vecino el pasado 1 de enero. Hasta aquí todo normal, pero unos cuantos aprovechan el momento para, cual piquete informativo en día de huelga general, apedrear y quemar las casas de sus vecinos gitanos. Ah, sí, olvidaba mencionar que los tres implicados en el crimen están detenidos, vamos que no estaban allí, pero son gitanos, vamos que sus familias sí.

Una vez más, aprovechando que para algunos, gitano rima con ladrón y moro con asesino, se utiliza como excusa un suceso violento para cargar contra la etnia entera de la forma más salvaje. Forma parte del pensamiento único dominante encasillar a la gente en grupos sociales, se hace con cualquier excusa: colectivo (!!) de mujeres, gitanos, vascos o votantes del pepé. Es evidente que la cuestión racial es mucho más discriminante -y en mi opinión, la menos justificable-, más cómoda e inmediata como requieren las mentes estrechas de quienes tratan con categorías de humanos en lugar de tratar con personas. El individuo desaparece y pasa a ser simplemente un elemento más de ésta o aquella categoría, y en función de su etiqueta se le trata.

Nadie puede imaginar una algarada en la que decenas de energúmenos apedrean y queman el barrio de la familia de un asesino rubio de Villaconejos, se diría que están locos. Pero la cosa cambia si el criminal tiene la piel más oscura, entonces se dice que están... hartos. El racismo en España es otro de los tristes deportes nacionales, aunque el menos reconocido. Aquello de la deseabilidad social hace que casi nadie reconozca ser practicante en las encuestas, aunque la respuesta del título delata a los que juegan en plan amateur. Hombre, racista no, PERO es que...

Es que una vez que nos fijamos más en el color del otro que en lo que realmente hace, la raza viene de perlas para justificar sus comportamientos. Así, un gitano concreto no roba por ser un sinvergüenza, sino por ser gitano, y un moro no nos mata porque sea un hijo puta, sino porque con esta gente ya se sabe...
Este pensamiento racista y despreciable, aunque nos digan lo contrario, está más que cerca del pensamiento progre bienintencionado de moda. Cuántas veces habremos oído ya que la situación de marginación o pobreza llevó al acusado a cometer el delito. Y un huevo. Lo grave de ambos planteamientos es, que mientras uno señala a la raza y el otro a la sociedad, ninguno mira a los ojos del individuo al buscar culpables. Los dos anulan a la persona como responsable de sus actos, porque ni el racista ni el progre bienintencionado ven a las personas como individuos libres, sólo ven categorías humanas, que condicionan el comportamiento de cada uno.

Volviendo a la realidad, evidentemente comprendo las quejas de los vecinos del pueblo, que ya han sufrido otros asesinatos en los que había gitanos implicados. Pero es que si la Justicia actual no considerara inocente a todo el mundo aunque se demuestre lo contrario, los culpables estarían cumpliendo condena y no saldrían por la puerta giratoria. La seguridad aumenta en una sociedad en que el delincuente sabe que pertenecer a una minoría étnica no le exime de responsabilidades. Tampoco pertenecer a una mayoría, por eso espero que los salvajes que realizaron los ataques paguen bien caro por su odio repugnante.

Escrito por Paybloy en: 18 de Enero 2005 a las 02:03 AM
Comentarios

El problema del "asesino rubio de villaconejos" es que no vive en un grupo cerrado con su propia justicia ni se comporta a modo de clan.
¿O si?

Posted by: uno en: 18 de Enero 2005 a las 11:49 AM

Los grupos que se toman la justicia por su cuenta incumplen leyes, sean gitanos o hinchas del Atleti. Precisamente por eso denuncio el absurdo de que la sociedad actual consienta comportamientos ilegales cuando los llevan a cabo minorías étnicas, excusándoles porque "es su cultura y es respetable". Es una confusión progre que aumenta el problema. No es respetable ninguna tradición, cultura o norma interna que supone delito, lo diga Mahoma o el patriarca de turno.

El problema que diferencia al rubio del gitano es ése, creo que estamos de acuerdo. Yo propongo tratarlos por igual, ni palmadita en la espalda ni quemarle la casa. Pero el racismo hace que la reacción de indignación de los afectados sólo sea violenta cuando el problemático es de otra raza. Llevemos al rubio a Marbella y comparemos:

-La mafia rusa campa a sus anchas por la Costa del Sol. Hay robos, violencia y muertos a menudo.
-La mafia colombiana campa a sus anchas por Madrid. Hay robos, violencia y muertos a menudo.

Pero ocurre que mientras no es extraño ver protestas y oir comentarios sobre cómo los colombianos son un peligro y tal, pocos salen a decir lo malos que son los rusos, o como mucho, se quejarán de los mafiosos, que son algunos de ellos. Mientras a éstos se les sigue considerando individuos, cada uno distinto, a aquellos se les colectiviza más fácilmente y se trata a todos igual. Y no creo que sea por nada más que por la raza.

Posted by: Paybloy en: 19 de Enero 2005 a las 03:25 AM

Efectivamente. La tendencia a generalizar hechos particulares o individuales esuna de las fuentes de la que vive todo racismo. No todos los judíos eran ricos e influyentes en la Alemania del 30. No todos los gitanos son delincuentes en la España del siglo XXI. En principio esta tendencia a generalizar radica en en la falta de confianza de los individuos en sí mismos. Necesitan de "otros" para tomarse la justicia por su mano, y para involucrar a "otros" nada mejor que recurrir a la familia, la tribu, la nación.

PD: Estimado Playboy, gracias por tu visita y tus palabras de ánimo. Acabo de actualizar el link a tu blog.

Posted by: Astur-Leones en: 19 de Enero 2005 a las 02:00 PM

Permíteme felicitarte por el artículo, playboy.

Posted by: seneca en: 27 de Enero 2005 a las 03:51 AM